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Paratodo: Un arbol medicinal típico del Paraguay

Su nombre científico es: Tabebuia caraiba. 
Es un árbol nativo de América del Sur, que crece hasta unos 12 metros de altura. En Paraguay abundan en los bosques secos del Chaco y también en algunas zonas orientales como Concepción, Amambay, Cordillera y Paraguarí. 


Sus flores amarillas son muy características ya que, como el lapacho amarillo, al caer sus hojas. 
Aparece la floración. Se consigue durante todo el año.
Su nombre deriva de las múltiples propiedades que tiene y fue muy utilizado durante la Guerra del Chaco.

PROPIEDADES

Su corteza sirve como antiinflamatorio y para el tratamiento de los males respiratorios como la bronquitis, la tos convulsa y la gripe. 

Igualmente se usa contra la diarrea y la disentería ya que es un astringente por excelencia. 

Controla la fiebre palúdica, el ácido úrico, el lumbago y el reumatismo. 

Igualmente cura las heridas y las llagas que no cicatrizan usándose en lavados y aplicaciones externas.

DOSIS Y FORMA DE USAR

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Unos 25 a 30 gramos de su corteza se hierven en cada litro de agua y se bebe como agua, como te, en el mate y como tereré. 

Para el uso externo se usa la misma dosis en baños tibios o calientes unas 2 o 3 veces por semana.

El poder de la dieta antioxidante

Está compuesta por superalimentos que pueden mejorar notablemente la calidad de vida; el consumo habitual de algunos de estos alimentos también ayuda al organismo a prevenir numerosas enfermedades, entre ellas, varios tipos de cáncer.

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Los antioxidantes son unas moléculas que contrarrestan los efectos negativos de los radicales libres, sustancias químicas que introducen oxígeno en las células del organismo y que, literalmente, las oxidan, disminuyendo las defensas y acelerando el envejecimiento. Asimismo, la dieta antioxidante tiene una considerable influencia en los mecanismos biológicos que aceleran o frenan el crecimiento de posibles cánceres. Seguir una alimentación equilibrada, rica en alimentos frescos y naturales es la mejor forma de asegurarnos que nuestro organismo recibe a diario una dosis adecuada de estas moléculas “amigas”.

Beneficios

Seguir una dieta antioxidante ejerce un efecto positivo en nuestra salud desde varios frentes:

• Beneficia a las neuronas. Los antioxidantes mejoran la capacidad cognitiva de las personas mayores y reducen el riesgo de sufrir enfermedades neurológicas.

• Estimula el sistema inmunológico. Refuerzan nuestras defensas y nos protegen de numerosas enfermedades infecciosas.

• Reduce el riesgo de cáncer. Su acción antitumoral resulta muy beneficiosa a la hora de prevenir esta enfermedad.

• Protege el corazón. Evitan el exceso de colesterol perjudicial en el organismo y, por lo tanto, disminuyen las posibilidades de sufrir un accidente cardíaco.

Alimentos de consumo diario


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• Frutas y verduras. Son las que tienen una mayor proporción de nutrientes de acción antioxidante. Los más importantes son el licopeno (tomate, sandía, papaya, etc.), la luteína (verduras de hojas verdes) o los betacarotenos (zanahorias, boniato, calabaza, etc.).

• Cereales. El pan, la pasta y el arroz, sobre todo en su versión integral, contienen selenio, un mineral con potente efecto antioxidante y con un gran poder de estimular las células inmunes. Son especialmente útiles para prevenir trastornos de origen cardiovascular.

• Aceite y frutos secos. Los aceites de oliva y semillas (girasol, lino, soja, etc.) y los frutos secos son especialmente ricos en vitamina E, un nutriente con potente acción antioxidante que fortalece las defensas del organismo, y previene las infecciones y las enfermedades degenerativas.

• Legumbres. Las lentejas, los guisantes, los garbanzos y las judías, entre otros, contienen isoflavonas, unas sustancias que contribuyen a prevenir las enfermedades cardiovasculares y distintos tipos de cáncer

• Hierbas y especias. Las hierbas empleadas en la cocina, como el romero, el tomillo, el orégano, la albahaca, la hierbabuena, etc., son muy ricas en aceites esenciales de la familia de los terpenos, a los que deben su fragancia. Reducen la expansión de las células cancerosas al bloquear las enzimas que necesitan para invadir tejidos cercanos. Asimismo, el carnosol, del romero, el perejil y el apio, es un potente antioxidante, además de poseer acción antinflamatoria; no en vano la cúrcuma es el antinflamatorio natural más potente identificado hasta la fecha.

• Chocolate negro. Si tiene más de un 70 % de cacao, contiene gran cantidad de antioxidantes, proantocianidinas y muchos polifenoles. Estas moléculas frenan el crecimiento de las células cancerosas y limitan la angiogénesis, por lo que es un alimento “aliado” para potenciar nuestra longevidad. Es muy interesante consumirlo como postre después de las comidas.

LOS 10 ALIMENTOS CON MAYOR PODER REJUVENECEDOR

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1 Cereales integrales. Ricos en fibra, vitaminas y minerales, reducen el riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares y cáncer.

2 Aguacate. Sus vitaminas y ácidos grasos nos protegen de dolencias degenerativas, como la arteriosclerosis, el alzheimer y el cáncer.

3 Brócoli. Su gran baza es el sulforafanio, antioxidante que bloquea las células cancerígenas y evita su proliferación.

4 Frutilla. Cuenta con una gran cantidad de ácido elágico, antioxidante que nos protege de los tumores de pulmón, mama, esófago, cérvix y próstata.

5 Zanahoria. Su consumo proporciona betacaroteno, un antioxidante que protege los ojos y la piel, además de prevenir el cáncer de pulmón.

6 Cítricos. La acción de los flavonoides junto con la vitamina C dificulta el desarrollo de los virus en las células humanas.

7 Uva. Es una buena fuente de resveratrol, un antioxidante con poder anticancerígeno y antibacteriano.

8 Té verde. Contiene catequinas y polifenoles, dos importantes antioxidantes que combaten los radicales libres.

9 Soja. Reduce el riesgo de enfermedades del corazón, fortalece los huesos, y tiene acción antitumoral y anticancerígena.

10 Tomate. Su antioxidante es el licopeno, que previene las dolencias cardiovasculares y el cáncer de próstata, mama, cérvix, pulmón y estómago.

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